Mira como pasan tantos recuerdos por mi cabeza, sentada exactamente en el mismo lugar donde hace un año compartía contigo y sentía una inmensa felicidad. Mira como estoy escribiendo y a la vez viendo como los niños juguetean y se caen al suelo mientras yo me burlo de ellos, como revivo cosas que hacia contigo. Mira como disfruto esta tremenda lluvia, empapada, mientras caen gotas de mi cabello y mojan el cuaderno.
Mira como me invade el sentimiento de melancolía, mientras observo a mi alrededor y noto a los demás como sonríen, como charlan, como están solos y no saben que otro lugar ver.
Pero, después de toda esa antigua alegría vivida, de esos momentos, experiencias, emociones y cosas maravillosas compartidas, mira como espero a que la lluvia cese, como vivo ahora, como lo hago, lo recuerdo y lo creo, como gozo de esta perfecta soledad, recordando cada como que vivimos, como lo hago por mi, y como lo disfruto sin ti.
Ahora mírame, una mujer con nuevos retos dejando plasmado el pasado en una hoja de mi cuaderno y como si fuera cosa del destino o pura coincidencia, las gotas en el techo dejan de sonar; esto es un nuevo comienzo, sin nadie más, solo mi felicidad explotando en una placentera comparsa de sentimientos. Este es el mejor amor que he podido recibir, este es el único que me hace sentir completa y feliz, se llama confianza y amor propio, y por nada del mundo lo voy a dejar ir. No es por ti, es por mi, y lo agradezco, gracias por irte y dejarme ser libre.
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